“Solo te veo como un amigo” o la terrorífica pero inexistente Friendzone

Todos lo hemos escuchado alguna vez, quien diga que no alardea, o tiene un instinto supremo para saber cuándo no tiene oportunidad. “Solo te veo como un amigo” dicen ellas y los hombres se lamentan diciendo que los pusieron en la Friendzone.

Lo cierto mi amigo es que te rechazaron, pero quieren que sigas intentándolo, al menos mientras resulte conveniente para ellas. Las mujeres han utilizado esta forma de rechazo por cientos de años porque es una manera de preservar su ego y no lucir como despiadadas.

En mayor o menor grado las mujeres (y los hombres, seamos honestos) requieren de atención y entre más reciben es una forma de afirmación social y personal. El “seamos amigos” es una convención social que le permite a las mujeres rechazar a un hombre que las pretende al tiempo que pueden mantener su atención en la forma de una amistad, que en la mayoría de los casos ni ellos ni ellas quieren.

Además, regresa la responsabilidad del rechazo al hombre, pues si él declina la oferta de amistad queda como un patán por haber sido amable y luego no aceptar la ofrenda de paz… que en realidad son míseras migajas en la mayoría de los casos.

Claro, esto puede salirle mal a las mujeres, porque la respuesta condicionada de la mayoría de los AFC (Average Frustrated Chump = Pendejo Común Frustrado) es aceptar la amistad con la secreta esperanza de demostrarle al objeto de su afecto que es digno de su atención e intimidad al ser el perfecto novio, solo que sin sexo.

Esta situación es comparable a los tipos que usan/usamos mujeres como follamigas/amigas con derecho para llenar nuestras necesidades sexuales sin el compromiso sentimental.

De más está decir que esta posición de amigo obliga a eventualmente ser un Beta de soporte emocional, que sirve de contrapeso al Alpha indiferente con el que ella se acuesta para luego quejarse contigo de como él no le presta atención.

El rechazo “Solo te veo como un amigo” también sirve para ahorrarle a ella cualquier sentimiento de culpabilidad, después de todo ofreció que fueran amigos ¿No es cierto? Pero la verdad es que es una forma de cobardía de su parte, que no fue capaz de decir que no se siente atraída por ti. Si de verdad quisiera ser tu amiga no te mentiría, no hay amistad alguna si no hay honestidad, honestidad brutal.

Si quisiera realmente ser tu amiga te diría: “Oye, lo cierto es que no me gustas, lamento si pensaste que te estaba dando alas. Pero si quieres que seamos amigos sería bueno, me caes bien para pasar el rato y ya. No tienes que hacer nada por mí que no harías por un amigo hombre, pero nunca me voy a acostar contigo”. Lo cierto es que les falta valor para eso y muchos hombres se han vuelto unos debiluchos que no saben cómo tolerar el rechazo y de hecho prefieren que les mientan con un “Solo te veo como un amigo”.

La “Friendzone” es tu culpa

Amigos Friendzone

Los hombres son lanzados a la mítica, pero inexistente friendzone, por un proceso. Por esa mentalidad de “seamos amigos primero”. Ponemos demasiado énfasis en esa mujer que sabemos que está sola, nos acercamos, compartimos con ella en la esperanza de convertir aquello en una relación. Esto hace que sea más fácil para ellas usar la típica “Solo te veo como un amigo”, porque tú mismo te pusiste en la posición de amigo.

Virtualmente todos los tipos que son rechazados de esta manera han caído en alguna variación de lo que Rollo Tomassi llama la “Mentalidad del Francotirador”, tema sobre el que profundizaré más adelante, pero que consiste en esperar pacientemente por tu blanco, olvidando a todas las demás. En ese proceso buscan probar sus cualidades al “blanco”, haciéndolas sentir ante todo cómodas e intentar ser amigos antes que amantes. Esencialmente piensan que al presentarse como inofensivos le resultarán más atractivos al objeto de su afecto, por virtud de no ser “como los demás hombres”.

Han comprado la idea de que la mujer debe sentirse cómoda antes de intimar con un hombre, pero lo cierto es que la atracción implica que el corazón se te acelere de solo pensar en otra persona y la proverbial comodidad entra en claro conflicto con la emoción. Es solo cuando el “Pendejo Común Frustrado” (PCF de ahora en adelante) siente que ya demostró que es material para novio que “dispara” y confiesa sus sentimientos.

Este proceso comete el error de saltarse la esencial fase de la atracción y la tensión, emoción del primer momento, al enfocarse en generar una comodidad y familiaridad que no es nada seductora y que corresponde más a una amistad. En términos de sexo, estas en la etapa en que ya llegaron al climax y ella quiere que se abracen. Es decir, ya pasó el momento.

Así que cuando el equivalente del “Oso de peluche” en el que tú mismo te convertiste “repentinamente” decide expresar su deseo por la mujer, ella se sentirá “engañada”. Le vendiste una amistad ¿Y ahora quieres sexo? Claro, las mujeres no son tontas, en la mayoría de los casos saben que las estas pretendiendo, aunque no lo hagas abiertamente.

La respuesta más obvia de su parte será lanzarte a la tal Friendzone, cosa que les recuerdo, no existe. Es el término que usan los hombres para justificar sus propias fallas. Porque lo cierto es que la culpa la tienes tú por colocarte en la posición en la que te pueden decir “solo te veo como amigo”. Obvio, ella también es responsable, por su falta de honestidad ¿Pero puedes culparla? No. Hay que seguir adelante.

Todo el tiempo que gastaste en un “blanco” pudiste dedicarlo a otra cosa, pero ante la oferta de amistad vuelve a la mentalidad de Francotirador, esperando otra ocasión para disparar. Y claro, luego llega el momento en que tu amiga consigue un novio de verdad y solo entonces el PCF decide buscar un nuevo objetivo al darse cuenta AL FIN, que perdió su tiempo.

Si te ofrecen ser amigos, es mejor responder: “Yo no quiero ser tu amigo” y alejarse. Así el esfuerzo que hiciste para conquistarla no se habrá perdido, pues ganaste experiencia y demuestras confianza. Entonces tú te conviertes en el premio para ella o en un imbécil, pero al menos fuiste honesto contigo mismo. Si ella solo te probaba como muchos gustan de creer, habrás demostrado que no estas para que jueguen contigo y que probablemente hay otras interesadas en ti y siembras la impresión de que es ella la que se pierde la oportunidad de estar contigo y no al revés.

Sobre el darte valor y el tema de la mentalidad de Francotirador profundizaré más adelante. Pero de momento: Hombres, ya basta de aceptar ofertas de amistad y mujeres, basta de ofrecerla como método de huir de la confrontación.

Traducción parcial y reinterpretación del artículo: “Playing Friends” escrito por Rollo Tomassi para The Rational Male

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